El negocio de las AFP…será tan así, o nosotros no entendemos?
En el reportaje anterior, hablamos sobre las desafortunadas palabras utilizadas por el Presidente de la Asociación de AFP, donde se refirió como una ‘galantería’ el que las mujeres jubilaran a los 60 años. A partir de ese universo, me vi envuelta en la búsqueda furtiva de información sobre cómo realmente operan estas instituciones que hace 30 años se iniciaron con…
En el reportaje anterior, hablamos sobre las desafortunadas palabras utilizadas por el Presidente de la Asociación de AFP, donde se refirió como una ‘galantería’ el que las mujeres jubilaran a los 60 años.
A partir de ese universo, me vi envuelta en la búsqueda furtiva de información sobre cómo realmente operan estas instituciones que hace 30 años se iniciaron con una misión fundamental, el de velar por la seguridad de los ahorros previsionales para la vejez, invalidez y sobrevivencia, pertenecientes a los trabajadores y pensionados chilenos.
Todo esto claro, ‘fiscalizado’ por la Superintendencia de Pensiones quién bajo este mismo propósito, promueve el desarrollo y perfeccionamiento del sistema de pensiones de capitalización individual vigente en Chile. Las AFP.
La materialización de ambos objetivos pasa por tres políticas fundamentales:
1. En relación a los afiliados del sistema, sean estos cotizantes (trabajadores activos) o pensionados, resguardar sus fondos previsionales.
2. Solucionar en forma expedita de los problemas e inquietudes que puedan presentar.
3. En relación al sistema en general, resguardar las Garantías Estatales comprometidas.
Pero, yo como chilena, perteneciente a la clase laborosa media de nuestra sociedad, no veo reflejado esto en la realidad.
Al entrevistarme con variadas personas, y preguntarles cómo definirían el funcionamiento de las AFP, me vi envuelta en varias interrogantes, partiendo primeramente que las personas desconocen lo que significa ‘COTIZAR’ y ‘PREVISIÓN’. Además, todas las respuestas tenían calificativos comunes para explicar lo que era una AFP “estafa, malas prácticas, pensiones miserables, ladrones, entre varias otras”.
Pero lo más desconcertante fue darme cuenta que la mayoría de las personas no tienen mucho conocimiento de cómo o qué hacer para realizar su jubilación, ya sea anticipada, obligatoria, o en algunos casos por invalidez. Y todo esto al fin, sirve para que estas ‘empresas’ puedan ejercer sin tapujo sus malas prácticas.
Definamos, cotizar, y por extensión, cotización previsional, significa destinar una parte de nuestros ingresos al fondo con que vivirás tu vejez o enfrentarás un accidente o enfermedad. Previsión, anticiparse a eventualidades, eso es, así de simple.
Pero el problema de fondo es mucho más que el desconocimiento popular, sino de un sistema que ‘cuida’ malamente nuestros ahorros, que son extraídos del sueldo de todos nuestros años de trabajo.
El sistema de pensiones en Chile es un sistema de capitalización individual, donde se obliga a trabajadores dependientes, y ahora, también los independientes o FreeLancer, a entregar un porcentaje de su remuneración a entidades privadas que administran financieramente sus recursos con el fin de entregar una pensión a cada uno de sus cotizantes, en razón del ahorro que cada uno de estos pueda lograr durante su vida laboral.
En sus inicios el sistema prometía una pensión, en promedio, de un 70% los ingresos de sus cotizantes, sin embargo, a ya más de 30 años de la implementación de este sistema, es decir, alrededor de una vida laboral promedio, el sistema ha entregado pensiones muy por debajo de lo prometido.
Argumentos para justificar este hecho se han entregado muchos. Sin embargo, el resultado es inequívoco y las AFP están muy por debajo de entregar una pensión digna a sus cotizantes que, obligadamente, confiaron en este sistema.
Recordemos con historia… En noviembre de 1980 entró en vigencia el nuevo sistema de pensiones para los chilenos, el ‘famoso’ sistema de capitalización individual. Este consistía en que cada trabajador posea una cuenta de ahorro personal administrada por una Administradora de Fondos de Pensiones, las llamadas AFP.
Las AFP son empresas que por ley deben invertir los ahorros de las personas en instrumentos del mercado financiero, de forma que los ahorros generen rentabilidad en el tiempo. A cambio de este servicio los trabajadores deben pagar comisiones mensuales y al momento de la jubilación a las AFP.
“…Esto es así dado que el Estado asume que las personas voluntariamente no ahorran lo suficiente para su vejez. Así pues se obliga a ahorrar un 10% de su salario mensual…” Estas fueron las palabras del ex ministro del Trabajo José Piñera Echeñique (1978-1980) en aquellos años…para explicar ‘este sistema de ahorro previsional’, augurando una pensión ‘excelente y de calidad’ en la vejez.
Pero hoy, podemos darnos cuenta que la realidad no fue la ‘calculada’ como debería haber sido y el dinero de jubilación es muy por debajo de lo prometido en aquellos proyectos de Ley. Leyes vistas, aprobadas y aplicadas hasta el día de hoy.
Ningún gobierno ha profundizado en mejorar el sistema de pensiones, lo cual es gravísimo ya que, nos estamos convirtiendo en una ‘sociedad vieja’, debido a que la natalidad ha ido en descenso y la edad de vida en la vejez en aumento. No sólo de las mujeres.
Podemos observar una tabla de ejemplo sobre las rentabilidades de las distintas AFP.
(Gentileza ComparaAFP.cl)
Qué lo único que sirve es para ‘demostrar’ cómo gestionan y compiten una con la otra, en ningún caso, para demostrar una mejora en las pensiones de sus cotizantes.
Entonces, para entender la jubilación, analizaremos un ejemplo real:
*Mujer, persona natural chilena, profesional universitaria, divorciada, tres hijas*.
Si se jubilara hoy con 60 años recibiría $322.629.-pesos, después de haber cotizado en el sistema con una Renta de Sueldo Promedio Bruto $1.060.288.-pesos y un Sueldo Promedio Líquido $930.661.-pesos.
Este “Sistema de Pensiones, AFP” me catalogará muy por debajo de lo que en una vida de trabajo, esfuerzo y sacrificio traté de posicionarme. Es decir, después de haber trabajado y cooperado a la sociedad con mi profesionalismo, porque seamos claros, nosotros cooperamos con eso, mi jubilación es menos del 0,1% más del sueldo mínimo actual…UNA ESTAFA!!! Con letras mayúsculas y chillonas…
Me siento en total derecho de plantear que las AFP necesitan urgentemente una reforma del sistema, en su base, en su modelo hacia un sistema solidario que no permita abusos a los “trabajadores”, y que garanticen que el ahorro de los cotizantes sea en su propio beneficio; no en transformarlo en el ‘NEGOCIO’ en el que es hoy, con incentivos perversos y lucro indiscriminado, manteniendo su foco en dar pensiones dignas a nosotros, sus cotizantes.
Porque si en un principio se confió en las promesas de que, en promedio, la jubilación sería de un 70% los ingresos esto es una absurda irrealidad, ya que si esa fuera la situación, mi jubilación sería de $742.201.-pesos y no de $322.629.-pesos como lo será hoy.
Las AFP, son o no son un negocio???
¿Qué opinan?